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Una encuesta realizada a un grupo de padres indica que en el momento de enfrentar la muerte de un hijo, ellos no solo desean la mejor atención médica, sino que también necesitan atención espiritual. Estos resultados, los cuales fueron publicados en la edición de septiembre de Pediatrics, indican que el apoyo espiritual o religioso es de gran ayuda para muchos padres a la hora de tomar decisiones relacionadas con el final de la vida de su hijo, al encontrar significado a su pérdida y como sustento emocional.
El estudio fue dirigido por la Reverenda Mary Robinson, MA, MDiv, Capellán de Children's Hospital Boston, y por Elaine Meyer, PhD, RN, Directora del Programa para mejorar las habilidades comunicacionales y relacionales de Children's (PERCS, por sus siglas en inglés), el cual ayuda a los médicos a practicar conversaciones difíciles con los padres. Ellas realizaron unos cuestionarios anónimos a 56 padres, cuyos niños habían fallecido en una de las tres unidades de cuidados intensivos pediátricos (ICU, por sus siglas en inglés) en Boston, después de que ellos decidieron retirar las terapias para mantenerles la vida.
El rango de las edades de los niños fallecidos era desde recién nacidos hasta 18 años de edad, y representaban una gran gama de enfermedades y diagnósticos quirúrgicos. Los padres completaron los cuestionarios de 12 a 45 meses después del fallecimiento del niño.
Los investigadores se centraron en 5 preguntas abiertas: 1)¿Qué fue lo que más le ayudó a usted durante los momentos finales de la vida de su hijo?; 2) ¿Qué fue lo que menos le ayudó?; 3) ¿Cómo puede el personal del hospital mejorar la comunicación con los padres durante estos momentos tan difíciles?; 4) ¿Qué consejo le daría usted a los miembros del personal del hospital para ayudar a los padres durante estos difíciles momentos?; 5) ¿Qué le aconsejaría usted a otros padres que están enfrentando una situación similar?
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